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El plesiosaurio daba a luz a sus crías vivas

martes, 16 de agosto de 2011

Revelan por primera vez que el plesiosaurio, un reptil marino prehistórico, no se reproducía por huevos sino que daba a luz a sus crías vivas. El estudio, que publica la revista Science, lo ha realizado la Universidad Marshal en Huntington (EEUU) y el Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural de los Ángeles (NHM, por sus siglas en inglés) a partir de un fósil de 78 millones de años que alberga un embrión en su interior.


El plesiosaurio daba a luz a sus crías vivas

Recreación del nacimiento de una cría de plesiosaurio. Imagen: S. Abramovicz

SINC | 11.08.2011 20:00

El embrión presenta un gran tamaño en comparación con su madre y es mucho mayor de lo que podría esperarse si se compara con otros reptiles

La nueva sala de dinosaurios del Museo de Historia Natural de los Ángeles cuenta con un ejemplar único de fósil de plesiosaurio adulto. Según publica la última edición de la revista Science, un grupo de investigadores del museo y de la Universidad Marshal en Huntington ha constatado que es el fósil de un embrión de reptil marino situado en el interior del fósil de su madre.

La investigación, liderada por Robin O’Keefe, de la Universidad Marshal en Huntington, y Luis Chiappe, director del Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural, demuestra que este fósil doble constituye la primera prueba de que los plesiosaurios daban a luz a crías vivas, y que no incubaban huevos en la tierra.

Se trata de un Polycotylus latippinus de 15,4 pies de longitud. Un reptil gigante, carnívoro y con cuatro aletas conocido como plesiosaurio, que vivió durante la era Mesozoica. “El esqueleto del embrión que contiene este ejemplar en su interior nos proporciona además información sobre el desarrollo del cuerpo: costillas, 20 vértebras, hombros, caderas y los huesos de las aletas”, explican los expertos.

“Aunque existen pruebas de que otros grupos de reptiles acuáticos del Mesozoico también daban a luz a crías (y por lo tanto, eran vivíparos), hasta ahora no se habían encontrado evidencias previas en un orden tan importante como es el de los plesiosaurios”, apunta la investigación.

Al cuidado de sus crías

Asimismo, O’Keefe y Chiappe han concluido que los plesiosaurios eran los únicos reptiles acuáticos que daban a luz a una sola cría de gran tamaño y que posiblemente habrían vivido en grupos sociales al cuidado de sus crías.

“Los científicos descubrieron hace mucho tiempo que el cuerpo del plesiosaurio no era apto para salir del agua y poner huevos en un nido", declara O'Keefe. Por esta razón, la falta de pruebas sobre el nacimiento de los plesiosaurios resultaba desconcertante. Este fósil ejemplifica por primera vez la manera en que nacían los plesiosaurios y de esta forma se resuelve por fin la incógnita.

Además, el embrión presenta un gran tamaño en comparación con su madre y es mucho mayor de lo que podría esperarse si se compara con otros reptiles.“Muchos de los animales que existen hoy en día, y que dan a luz a una única cría de gran tamaño, son sociales y cuidan de sus crías. Nos preguntamos si los plesiosaurios se comportarían del mismo modo, y si su conducta social habrá sido más similar al de los delfines que al de otros reptiles”, señalan.

En la actualidad se desconoce la existencia de parientes cercanos vivos de los plesiosaurios. Sin embargo, este animal estaba muy presente en las aguas de los océanos durante la Era de los Dinosaurios. Se encontraba entre los depredadores más importantes del mar interior occidental, gran masa tropical de agua que dividía Norteamérica durante el Cretácico, cuando las aguas del Océano Ártico y el Golfo de México penetraron en el continente y se unieron.

www.agenciasinc.es

Descubren al tatarabuelo del Tiranosaurio Rex en Argentina

viernes, 25 de febrero de 2011

Eodromaeus

Los científicos tardaron 14 años en recomponer el esqueleto del Eodromaeus.

Pequeño, de unos 5 kilos de peso y poco más de 1,2 metros de alto, rápido y carnívoro, el Eodromaeus o "corredor del alba" vivió hace 230 millones de años en Argentina. Los científicos que acaban de descubrir este dinosaurio creen que podría ser el antecesor del voraz Tiranosaurio Rex.

Un grupo de paleontólogos halló los primeros restos de esta criatura en 1996, en el Valle de la Luna, en el nororeste de Argentina, como explican en un artículo publicado en la revista Science. Por fin, 14 años después, han conseguido recomponerlos.

El animal pertenece al Triásico tardío y, según explican los investigadores, es uno de los dinosaurios más antiguos hallado hasta ahora, cuya evolución en la familia de los terópodos, es probable que culminase en temibles depredadores como el Tiranosaurio Rex y el Velocirraptor.

Su nombre: "corredor el alba", señaló el experto en Ciencia de la BBC, Neil Bowdler, hace referencia a que la aparición de este espécimen se sitúa en "el alba de la aparición de los dinosaurios".

"Muy cerca del origen"

"Está muy cerca del origen de los dinosaurios" explicó el responsable del equipo de científicos que llevó a cabo el descubrimiento, Paul Sereno, de la Universidad de Chicago.

Es un animal muy cercano al primer carnívoro, el primero en la línea de los terópodos que eventualmente evolucionaría y adquiriría tamaños tan enormes como el del Tiranosauro Rex

Paul Sereno, investigador de la Universidad de Chicago

"Era un animal de dos patas y pequeño. Era ágil, lo sabemos por el pequeño tamaño de sus extremidades, y tenía manos con capacidad de agarrar cosas con garras muy poderosas", dijo Sereno.

"Fue un depredador, lo sabemos por sus manos, pero especialmente por sus dientes curvos y largos. Era un carnívoro especializado y en muchos aspectos es un animal muy cercano al primer carnívoro, el primero en la línea de los terópodos que eventualmente evolucionaría y adquiriría tamaños tan enormes como el del Tiranosaurio Rex", indicó el experto.

Los huesos fosilizados del Eodromaeus aparecieron en unas rocas próximas a los Andes. La mayoría estaban recubiertos de incrustaciones de hierro y ha sido necesario un minucioso trabajo para recomponerlos en moldes y reconstruir el esqueleto completo.

Como explicó Bowdler, en la época en la que vivió esta criatura, los dinosaurios no eran ni por asomo los seres dominantes. "En ese entonces, criaturas que se asemejaban a cocodrilos podían tragárselos de un bocado", señaló.

Sin embargo, añadió, "una casualidad, tal vez una catástrofe ambiental, dicen los investigadores, allanó el camino para que animales como éste y sus descendientes tomaran el control".

Esqueleto del Eodromaeus

El animal, que era un experto y ágil depredador, medía 1,2 metros y pesaba entre 4 y 6 kilos.

El dinosaurio futbolista

El brontomerus

El brontomerus era capaz de patear a depredadores para apartarlos de su camino.

Un grupo de científicos acaba de nombrar a una nueva especie de dinosaurio "muslos de trueno", debido al gran tamaño de esos músculos que lo hacía capaz de patear a sus enemigos.

Los restos fósiles recuperados en Utah, Estados Unidos, son apenas fragmentos pero lo suficiente para decir a los investigadores que la criatura debe haber tenido patas extremadamente poderosas.

La nueva especie, descrita en la revista Acta Palaeontologica Polonica, es un saurópodo, una familia de dinosaurios famosos por sus largos cuellos y colas.

"Si los depredadores los atacaban, este animal podría haber sido capaz de patearlos para apartarlos de su camino", indicó el doctor Mike Taylor del University College en Londres.

Muslos de trueno

El equipo bautizó al dinosaurio Brontomerus mcintoshi, del griego "bronto" que significa trueno y "merós" que significa muslo.

Los huesos fosilizados de dos especímenes, uno adulto y otro joven, tienen 110 millones de años de antigüedad.

Fueron descubiertos en Hotel Mesa en el condado Grand del estado de Utah.

Al armar el esqueleto completo puedes extender los músculos desde la cadera hasta las rodillas lo que te da unos muslos inmensos

Doctor Mike Taylor.

El lugar ha sido saqueado por cazadores de fósiles, lo que hizo difícil que los científicos tuvieran suficiente material a su disposición como para hacer su clasificación completa.

Sin embargo, los huesos que encontraron demuestran que era una especie extraordinaria.

Entre ellos está el hueso de la cadera, llamado ilium, que es igual de grande que los de otros dinosaurios de esa especie.

Justo el tamaño de la cadera le dio una idea a los científicos sobre el tamaño de las patas.

"Al armar el esqueleto completo puedes extender los músculos desde la cadera hasta las rodillas lo que te da unos muslos inmensos", dijo el doctor Taylor a la BBC.

Un adulto podía pesar hasta seis toneladas, más o menos el tamaño de un elefante. Pudo haber medido unos 14 metros de largo.

Se cree que el Brontomerus vivió en el periodo cretaceo temprano.

Los dinosaurios, presentes desde antes de lo pensado

sábado, 9 de octubre de 2010

Huella fosilizada del Prorotodactylus (Foto: Grzegorz Niedzwiedzki de la Universidad de Varsovia)

Las huellas fosilizadas fueron encontradas en unas rocas de 250 millones de años en Polonia.

Los primeros dinosaurios emergieron nueve millones de años antes de lo pensado y como resultado de la peor extinción masiva en la historia del planeta. Esa es la conclusión del estudio de unas huellas fosilizadas encontradas en Polonia en unas rocas de 250 millones de años de antigüedad.

Eso es apenas dos millones de años después de las erupciones volcánicas, del calentamiento global repentino y del estancamiento de los océanos que destruyeron el 90% de la vida en la Tierra.

Hasta ahora los científicos pensaban que los dinosaurios habían aparecido entre 15 y 20 millones de años luego de este evento, conocida como la extinción masiva de los períodos pérmico-triásico.

Esto significa que los dinosaurios surgieron como consecuencia directa de la devastación, explica Pallab Ghosh, experta en ciencia de la BBC.

Las nuevas huellas pertenecen a un animal del tamaño de un gato, denominado Prorotodactylus por los expertos que publicaron sus hallazgos en Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences (Actas de la Real Sociedad B: Ciencias Biológicas).

Las huellas son pequeñas -apenas unos centímetros de largo- lo que sugiere que los primeros animales similares a los dinosaurios pesaban como mucho uno o dos kilos, caminaban en cuatro patas y eran animales muy raros, explica Ghosh.

"Interpretación radical"

Básicamente se puede decir que el linaje de dinosaurios se originó en el período inmediatamente posterior a esta extinción que es una idea completamente nueva y unainterpretación muy radical de la historia inicial de los dinosaurios

Stephen Brusatte, Museo Americano de Historia Natural de Nueva York

"Básicamente se puede decir que el linaje de dinosaurios se originó en el período inmediatamente posterior a esta extinción que es una idea completamente nueva y una interpretación muy radical de la historia inicial de los dinosaurios", le dijo a la BBC Stephen Brusatte, del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, quien dirigió la investigación.

Sin embargo, no todos creen que se trate de un descubrimiento tan contundente.

Aunque las huellas halladas son características en criaturas como los dinosaurios, no proporcionan la prueba absoluta que podría proveer un esqueleto fosilizado.

De acuerdo al profesor Mike Benton, de la Universidad de Bristol, el hallazgo es importante, pero asegura que si Brusatte hubiera sido capaz de presentar más evidencias, podría haber sido publicado en alguna de las dos publicaciones científicas más importantes.

Anatosaurus

martes, 21 de septiembre de 2010




Significa reptil pato. Este dinosaurio fue uno de los dinosaurios con más dientes. Podía hasta tener unos 2.000 dientes romboides agrupados en muchas baterías. De todos los dientes, sólo masticaban unos pocos, los de la parte de encima, ya que los demás estaban situados debajo como si fueran de reserva. Formaban una especie de pared sólida que se abría y cerraba sobre las plantas, reduciéndolas a pulpa. Esto le permitía al este dinosaurio y otros parecidos a él masticar las ramas y hojas más duras. Andaba a dos o a cuatro patas, según la ocasión. Se defendía de los depredadores emprendiendo una veloz carrera, gracias a sus potentes y musculosas patas traseras provistas de tres pezuñas, mientras balanceaba su pesada, larga, flexible y potente cola. Con los miembros delanteros provistos de cuatro dedos provistos terminados en pezuñas los utilizaba o bien para andar o para sujetar las ramas donde crecía su alimento. Medía 8 metros de largo. Vivió en el Cretácico superior. Muchos creen que este dinosaurio es sólo un un nombre atribuido al Edmontosaurus y al Anatotitan.

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Anatotitan




Significa pato gigante. En las fértiles tierras bajas donde vivía había montones de sabrosos matorrales. Las marismas y los ríos abundaban en la región, pero prefería buscar su alimento en tierra firme. Era tan largo como tres coches en fila y pesado como un rinoceronte, equivalente a 2 toneladas. Debido a su tamaño era demasiado lento para vencer a los rápidos carnívoros a la carrera, por lo que posiblemente se zambullía en aguas poco profundas para escapar. Los dedos de sus patas delanteras estaban unidos por una membrana formada de piel. Parecía llevar mitones, y en el agua usaba las patas delanteras como aletas. Con su ancho pico sin dientes, podía recoger grandes bocados de comida. Cortaba las ramas duras con el borde del pico córneo, afilado como el de las tortugas. En la zona posterior de su boca, hasta mil fuertes dientes le ayudaban a masticar las ramas y piñas ablandándolas lo suficiente para engullirlas. A diferencia de otros hadrosáuridos, no tenía cresta en la cabeza. Su hocico comprendía la mitad de la longitud del rostro aplanado. Tenía pequeños dientes en forma de rombo. Por sí solos parecían débiles y quebradizos, pero en el interior de su boca había cientos de estos pequeños dientes pegados unos a otros por una especie de cemento óseo. Así se creaba una vasta superficie irregular que actuaba como una piedra de molino para triturar las plantas. Como el Hadrosáurido Anatosaurus carecía de cresta tubular en el cráneo. En cambio, tenía una especie de bolsas a los lados de la cara. Es posible que pudiera hincharlas como hace el elefante marino con las partes blandas de su hocico. El resultado era probablemente un fuerte bramido que ahuyentaba a los intrusos. Algunos hadrosáuridos tenían pliegues de piel que podían hincharse como globos. Otros tenían crestas tubulares huecas, que normalmente se comunicaban con las fosas nasales y el dinosaurio podía emitir sonidos o llamadas a mayor volumen. Quizá lo hacía para desanimar a los rivales, o fuera su manera de saludarse. Pasaba la mayor parte del tiempo en tierra firme, y no siempre podía zambullirse a tiempo a tiempo en el agua para huir de los depredadores, pero empleaba sus desarrollados sentidos para anticiparse al peligro. Tenía ojos grandes y probablemente divisaría a un depredador al acecho desde cierta distancia. También utilizaba su agudo oído como dispositivo de alarma. Algunos científicos creen que este y otros hadrosáuridos poseían también un buen olfato. Quizá buscaba seguridad en la compañía de otros, hay pruebas de que este y otros hadrosáuridos se desplazaban en grupos. Estudiando las pisadas y la dirección de las huellas, los científicos han descubierto que un gran número de individuos del mismo grupo se desplazaba a la vez. Probablemente, no abandonaría voluntariamente la seguridad del rebaño. Medía hasta 12 metros de longitud. Vivió en el Cretácico superior, en Norteamérica.

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Amygdalodon patagonicus

domingo, 4 de julio de 2010


Amygdalodon (gr. “diente en almendra”) es un género representado por una única especie de dinosaurio saurópodo que vivió a mediados del período Jurásico, hace aproximadamente 185 a 170 millones de años, desde el Toarciano hasta el Bajociano, en lo que hoy es Argentina. El amigdalodonte fue un saurópodo basal de gran tamaño, llego a medir 15 m de largo y 4 de alto. Tenía un cuerpo robusto que era soportado por cuatro sólidas patas, una larga cola y cuello rematado por una pequeña cabeza. Tenía dientes en forma de almendra, de donde proviene su nombre, están comprimidos lateralmente y ligeramente curvados hacia adentro. Es el único de los eusauropodos conocidos en ese periodo en Sudamérica lo que evidencia la distribución temprana de estos. Es considerado un Cetiosauridae debido a particularidades en las vértebras que solo poseen depresiones laterales simples.

Sus restos fueron encontrados en la Provincia del Chubut, al este de la localidad de Sierra de Pampa de Agnía, en Patagonia Argentina. Pertenece a los sedimentos de la Formación Cerro Carnerero. Se encontraron al menos 2 ejemplares y posiblemente otro más de lo que se recuperaron dientes, vértebras cervicales, dorsales y caudales, costillas, parte distal de la tibia y pubis casi completo. Fue descrito por Cabrera en 1947, los fósiles se catalogan Núm. 46-VIII-21-1 del Departamento de Paleozoología, Vertebrados, del Museo de La Plata y fueron donados por la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales.

wikipedia

Amtosaurus


De Wikipedia, la enciclopedia libre

Amtosaurus
Rango fósil: Cretácico superior
Estado de conservación
Fósil
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Superorden: Dinosauria
Orden: Ornithischia
Suborden: Ankylosauria
Familia: ¿Ankylosauridae?
Género: Amtosaurus
Especie: A. magnus
Nombre binomial
Amtosaurus amagnus
Kurzanov & Tumanova 1978

Amtosaurus (“lagarto de Amtgay”) es un género representado por una única especie de dinosaurio ornitópodo hadrosáurido que vivió a finales del período Cretácico, hace aproximadamente entre 92 y 85 millones de años, en el Cenomaniano y Santoniano, en lo que es hoy Mongolia. Encontrado en la Formación Bayanshiree Svita, y llamado Amtosaurus magnus por Kurzanov & Tumanova en 1978 a partir de un cráneo parcial. Originalmente fue considerado un anquilosáurido, sin embargo actualmente se lo considera un hadrosáurido de clasificación incierta. Hence, Parish & Barrett declararón al taxón como nomen dubium en 2004. Una segunda especie, A. archibaldi, fue asignada a otro género, Bissektipelta.

Amphicoelias

sábado, 19 de junio de 2010







wikipedia

La serpiente que devoraba dinosaurios

viernes, 11 de junio de 2010

Reconstrucción de ataque de serpiente contra dinosaurio recién nacido

El esqueleto de 67 millones de año fue encontrado en un nido de dinosaurio.

Científicos de India, Estados Unidos y Canadá hallaron e identificaron los restos del fósil de una serpiente que se especializaba en tragarse huevos de dinosaurios.

El esqueleto de 67 millones de años fue encontrado en un nido de dinosaurio.

El estudio publicado en la revista especializada Plos One apunta hacia la primera evidencia de los hábitos alimenticios de una serpiente primitiva.

Este fósil de 3,5 metros de largo al parecer se había alimentado de huevos de saurópodo antes de enroscarse alrededor de una cría de titanosaurio.

Fue una emoción muy grande captar un momento tan clave congelado en el tiempo

Dhananjay Mohabey, científico del Servicio de Mediciones Geológicas de India

Los saurópodos eran dinosaurios herbívoros que podían llegar a pesar 100 toneladas. Muchos humanos temen a la serpientes y en este caso inclusive estos gigantescos dinosaurios también tenían motivos de sobra para tenerles recelo.

"Fue una emoción muy grande captar un momento tan clave congelado en el tiempo", señaló el científico del Servicio de Mediciones Geológicas de India, Dhananjay Mohabey, según una nota de prensa de la Universidad de Michigan obtenida por BBC Mundo.

Mohabey hizo su hallazgo en 1987 mientras exploraba una zona cubierta de sedimentos. El científico reconoció que había cáscaras de huevo de dinosaurio y huesos, pero en aquel momento no puedo identificar los restos debidamente.

Visita de cortesía

En 2001 el paleontólogo de la Universidad de Michigan, Jeff Wilson, visitó a Mohabey en su oficina y se sorprendió al ver los restos encontrados por su colega.

Fósil de Sanajeh indicus, tres huevos de dinosaurio y un reptil recién nacido

La serpiente carecía de mandíbula articulada.

"Ví el mecanismo característico de acoplamiento vertebral de serpientes junto a las cáscaras de huevo y los huesos más grandes y sabía que ese era un especimen extraordinario, pero también sabía que hacía falta exporarlo más", señaló Wilson, según la universidad.

Expertos de la Universidad de Toronto en Mississaugua también participaron en la investigación.

Los investigadores creen que este fósil carecía de la mandíbula desarticulable de las serpientes modernas y probablemente le hubiera costado comerse los huevos. Sin embargo las crías de estos dinosaurios tenían el tamaño preciso para la capacidad de la serpiente.

Los expertos creen que la serpiente fue sorprendida mientras atacaba a la cría que recién había salido del huevo. En ese preciso instante al parecer fueron soterrados por un fenómeno natural, posiblemente un alud o una tormenta, y ese momento quedó congelado en el tiempo.

La serpiente, uno de los pocos animales que eran capaces de depredar a los dinosaurios gigantes, fue nombrada Sanaje indicus, un término que en sánscrito significa "boquiabierto ancestral de India".

Ammosaurus

miércoles, 19 de mayo de 2010



Significa reptil de la arena. Alcanzaba la longitud de un coche pequeño y le llegaría a la rodilla a una persona adulta. Casi al final del siglo pasado, los constructores de un puente de Connecticut, EE.UU., tropezaron en una cantera con los huesos fosilizados de un dinosaurio. Fue llamado Ammosaurus. Algún tiempo después, cuando el puente fue derribado, encontraron aún más fósiles. Como su pariente, el Plateosaurus, era un prosaurópodo herbívoro. Probablemente caminaba a cuatro patas casi siempre, porque su largo cuello y su cuerpo le dificultarían el equilibrio en posición bípeda. Caminada sobre dos o sobre cuatro extremidades, siempre mantenía la cola erecta. Era capaz de alcanzar las plantas bajas y también incorporarse para llegar a los brotes y hojas más suculentos. Buscaba alimento en las cenagosas orillas de los lagos del valle. Si era atacado por un depredador, probablemente se defendía con fiereza con sus patas delanteras de cinco dedos, rematadas por afiladas garras. A veces, naturalmente, decidía escapar corriendo. Medía 2 metros y medio de longitud. Vivió hace unos 205 millones de años, a principios del período Jurásico, en Arizona y Connecticut, EE.UU.

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Amargasaurus Cazaui




Este dinosaurio herbívoro de unos diez metros de largo de la familia dicraeosauridae, se caracteriza por el desarrollo excepcional de dos filas de largas espinas que le recorrían el cuello y el lomo . Esta estructura hipertrofiada debió ser una buena defensa contra el ataque de las especies depredadoras.

De Amargasaurus, se conocen ejemplares procedentes de la Formación La Amarga que está ubicada a unos 70 kilómetros al sur de Zapala, provincia de Neuquén, que fueron extraídos por expediciones paleontológicas de el Museo Argentino de Ciencias Naturales entre 1984 y 1995; y estudiado por el Dr. Bonaparte y Salgado en 1991.

Mientras que el nombre genérico alude a su procedencia, el específico -cazaui- es un homenaje al doctor Luis Cazau, geólogo de YPF quien en 1983 revelo la importante formación La Amarga, que resultó ser un yacimiento de extraordinaria importancia.

Cuando comenzaron a extraer el cogote del fósil, los integrantes de la expedición paleontológica del Museo se encontraron con una sorpresa que inicialmente les causó una gran confusión: El inusual desarrollo de las espinas neurales de las vértebras cervicales las hacía aparecer como unas costillas que estaban fuera de su posición original.

Después de los pacientes trabajos de preparación en el Museo, tarea que demandó dos años, se realizó un estudio anatómico detallado que revelaba una serie de aspectos científicos muy interesantes. Mediante este estudio, se pudo determinar que el Amargasaurus era un animal estrechamente emparentado con dos especies del Jurásico superior de Tanzania, África oriental, pertenecientes al género Dicraeosaurus y que los tres integraban una misma familia zoológica.

En Dicraeosaurus las espinas neurales de las vértebras no eran rectas como en otros saurópodos, sino que se bifurcaban en la parte superior formando una Y. Estas largas espinas se extendían por toda la espalda y el cuello. Bonaparte supone que la selección natural favoreció a estos animales, provistos de enormes espinas neurales, debido a que las mismas constituían una defensa contra el ataque de los carnívoros. La persistencia de la presión de selección ejercida por los depredadores posiblemente condujo a especies con mayor desarrollo de las espinas neurales bifurcadas, tal como ocurrió con Amargasaurus, que vivió unos diez millones de años después que su pariente africano.

Seguramente durante el Jurásico superior existían en Sudamérica y probablemente en el resto del supercontinente de Gondwana, que incluía a Sudamérica, África, Antártida, Australia e India, Dicraeosaurus o animales muy parecidos, que fueron los posibles ancestros de Amargasaurus.

Antigüedad: Cretácico inferior, aproximadamente 120 millones de años.


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Identifican un minidinosaurio totalmente desarrollado

martes, 4 de mayo de 2010

Foto de la Noticia
Foto: MIHAI DUMBRAVA

MADRID, 3 May. (EUROPA PRESS) -


En 1895, la hermana de un paleontólogo excéntrico llamado Franz Baron Nopcsa descubrió pequeños huesos de dinosaurio en su finca familiar de Transilvania. Nopcsa los interpretó como restos de animales enanos que habían vivido en una isla. Entre estos se encuentra un número de huesos pertenecientes a un dinosaurio saurópodo que Nopcsa denominó Magyarosaurus Dacus, en honor a su país de origen.

En la actualidad, un equipo de científicos dirigido por el profesor Koen Stein y el doctor Martin Sander, de la Universidad de Bonn, decidió cortar los huesos fósiles de estos dinosaurios enanos y estudio de su microestructura. "Es asombroso que la microanatomía de estos huesos se ha conservado para que la estudiemos después de 70 millones de años", dice Stein, quien realizó la investigación como parte de sus estudios de doctorado. "El hueso es un tejido vivo, y en la vida de un animal está en constante transformación".

Los humanos, por ejemplo, han reabsorbido completamente su esqueleto y lo reconstruyeron en el momento en que se desarrollaron por completo. Esto también ocurrió en los dinosaurios saurópodos. "Hemos sido capaces de distinguir estas características en la reconstrucción del Magyarosaurus, que demuestran que el pequeño dinosaurio fue un animal completamente desarrollado, pese a su tamaño", no mayor al de un caballo, explica Koen Stein.

UN ENANO ENTRE GIGANTES

Con los años, los paleontólogos han debatido con frecuencia la cuestión de si el Magyarosaurus era un enano. Martin Sander, portavoz del Grupo de Investigación en Biología de Saurópodos financiado por la DFG (Deutsche Forschungsgemeinschaft) señala: "Un animal del tamaño de un caballo no puede parecer como un enano a la mayoría de la gente, pero, en términos de saurópodos, es pequeña"

Cuando Magyarosaurus fue descubierto en Transilvania (entonces parte del Imperio Austro-Húngaro), el paleontólogo Nopcsa avanzó la idea de que Magyarosaurus era un enano aislado, pero no pudo demostrarlo en aquel entonces, a principios del siglo 20. Muchos descubrimientos han indicado que su teoría podría ser correcta, especialmente los fósiles de elefantes enanos y los hipopótamos se encuentran en las islas del Mediterráneo, como Sicilia, Malta y Chipre.

Sin embargo, los científicos primero llevaron a cabo una teoría diferente. En las décadas siguientes, otros investigadores encontraron grandes huesos de saurópodos Transilvania. Por lo tanto, se concluyó que Magyarosaurus era simplemente un joven, mientras que los huesos más grandes vinieron de los adultos que estaban bien desarrollados.

El estudio que ahora publica 'Proceedings' proporciona pruebas concluyentes de que la corazonada de Nopcsa corazonada era cierta. "Nuestro estudio demuestra que los dinosaurios en islas estaban sujetos a los mismos procesos ecológicos y evolutivos que dan forma a los mamíferos modernos", explica Martin Sander.

"También pudimos demostrar que los huesos más grandes se encuentran en la zona que pertenecen a una especie de dinosaurios diferentes." Ya procedan de animales que nadaron hasta la isla desde el continente o de grandes antepasados del Magyarosaurus, sigue siendo un secreto envuelto en las brumas del tiempo prehistórico.

Alvarezsaurus calvoi

domingo, 2 de mayo de 2010




















Nombre:


Alvarezsaurus calvoi






Significado:



"Alvarezsaurus", reptil de Álvarez, en homenaje al Dr. Gregorio Alvarez y "calvoi", en referencia a Jorge Calvo, quien descubrio los materiales.






Ubicación Estratigráfica:




Subgrupo Río Colorado, Formación Bajo La Carpa.






Edad:



Cretácico Superior, Santoniano (85 millones de años ).






Ubicación sistemática:




Theropoda. Maniraptora. Alvarezsauridae.






Ambiente:



Varios ríos cuyos bordes estaban rodeadas de medanos.






Longitud:



1,5 metros.






Peso:



10 kilogramos.






Procedencia:


Campus de la Universidad Nacional del Comahue, Neuquén.






Alimentación:


Omnivoro, probablemente mirmecofáfico.






Depósitado en:



Centro Paleontológico Lago Barreales. Universidad Nacional del Comahue,
(MUCPv-54).


Se trata de un dinosaurio terópodo hallado por el paleontólogo Jorge Calvo y descrito por el Dr. José Bonaparte.

Fue encontrado en las bardas que existen cerca de la ciudad de Neuquén. Al estudiarlo los especialistas se dieron cuenta de que era un carnívoro muy diferente a los otros encontrados en América y fue clasificado como un dinosaurio con su propia familia. A ella también pertenecen Patagonykus y Mononykus. Pequeño y ágil, se cree que vivía en un ambiente con ríos cuyos bordes estaban rodeados de médanos.

El Alvarezsaurus vivió desde hace alrededor de 85 millones de años.

Solo se ha rescatado un 40% del esqueleto total, pero fue suficiente como para descubrirlo en su totalidad.

Es una especie, como todas las de su familia, que está emparentado de forma cercana con Archaepteryx, el ave más primitiva conocida hasta hoy.

Media cerca de 1 metro de largo y 70 cm. de altura y pesaba aproximadamente 20 Kg.
Su nombre es un homenaje al Dr. Gregorio Álvarez, historiador y escritor neuquino.

Era un terópodo bípedo, pequeño y de contextura liviana, similar a la de las aves. Sus dientes eran lisos y se encontraban en el extremo de la mandíbula. Se cree que puede haber sido insectívoro u omnívoro.

Se hallaron varias vértebras, la escapula, partes de la pelvis y las extremidades traseras y algunos dientes.

Tenía patas traseras y pies largos, pero sus brazos eran pequeños. Su cuello adquiría una forma parecida al de la letra S y su cola era larga, delgada y plana: media más de la mitad de lo que media el cuerpo. Toda su contextura indica que debe haber sido un corredor veloz.

Fuente | El fantástico mundo de los dinosaurios - Billipedia


Altispinax



Significa espina alta. Fue un gran carnívoro bípedo más largo que un elefante. Tenía largas espinas en el lomo, que en conjunto parecían la vela de un barco y que quizá se usaran para asustar a los enemigos. Estas espinas no eran muy resistentes y podían dañarse durante el combate. Medía unos 8 metros de largo. Vivió hace 130 millones de años, en el Cretácico inferior, en el norte de Europa. Cabe la posibilidad de que fuera un espinosáurido.


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Allosaurus

domingo, 11 de abril de 2010



Significa reptil extraño. Fue uno de los dinosaurios más feroces que asolaron las llanuras millones de años. Era un terópodo, no tan grande como el mayor carnívoro, el Tyrannosaurus rex, pero sí igualmente temible. Era más grande que un elefante y más pesado que un rinoceronte. Estaba provisto de unas mandíbulas enormes, poblados de afilados dientes como sierras. Además tenía garras curvas y una musculosa cola para flagelar a cualquier animal lo bastante osado como para atacarle. Tenía un cabeza muy grande, en proporción al cuerpo: medía 90 centímetros desde la punta del hocico hasta la base del cuello. Sus fauces eran lo suficientes grandes como para arrancar la cabeza de un pequeño dinosaurio, de un solo y terrorífico bocado. Su cráneo poseía agujeros en los huesos, lo que lo hacía más ligero que si hubiera sido macizo y, por lo tanto, más fácil de mover. Tenía grandes cuencas oculares y, posiblemente, estaban dotados de una vista muy aguda. Su gran dentadura estaba formada por varias hileras, en total unos 70 dientes, con el filo quebrado en forma de sierra, afilados como cuchillos de trinchar carne y curvados hacia el interior. Usaba los dientes para desgarrar la carne de sus presas, lo que los hacía ideales para morder la carne de sus presas e impedirles escapar. Si perdía algún diente, volvía a crecerle. Mientras trituraba a su víctima con sus poderosas mandíbulas, desgarraba la carne con los dientes. Si perdía una de sus piezas dentales, pronto le salía otra para rellenar el agujero. Los científicos creen que comía a otros dinosaurios, ya que han sido halladas las marcas de sus dientes en los huesos fosilizados de la cola de un Apatosaurus. Su pesada cabeza estaba sostenida por un cuello corto, dotado de potentes músculos. Estos músculos eran lo suficientemente fuertes como para mantener firme la cabeza, cuando corría tras una presa, con las fauces abiertas. Tenía un cuerpo grande, por lo que necesitaba comer en abundancia para saciar su apetito. Cazaba grandes herbívoros, pero también atrapaba a otros carnívoros más pequeños que vivían con él. Al igual que otros depredadores, era posiblemente un carroñero, como las actuales hienas, que arrancaba pedazos de carne de los cadáveres de las presas cazadas por otros animales. Algunos de los saurópodos más corpulentos eran demasiado grandes para que los atacara con éxito, por lo que quizá formara manadas con este propósito. Varios miembros de la manada atacaban a la vez, clavando sus dientes y garras en los indefensos herbívoros, con lo que el resto de la manada podía despedazarlos. Las manadas no habrían duda en atacar a las crías de estos dinosaurios. Poseía brazos cortos, con extremidades dotadas de poderosas y afiladas garras curvas. Las usaba para atrapar y sujetar a la presa, mientras arrancaba pedazos de carne con los dientes. Caminaba o corría erguido sobre sus robustas patas traseras, como una enorme ave, probablemente manteniendo erguida su larga y musculosa cola para mantener el equilibrio del cuerpo. Cada paso era tan largo que los expertos han determinado como la longitud de un coche o 4 metros. Cuando corría tras una presa, alcanzaba una velocidad máxima de unos 8 ó 10 kilómetros por hora, velocidad que un corredor de fondo apenas podría mantener. Cada una de sus patas posteriores acababa en un pie con cuatro dedos armado de poderosas garras, como las de las aves. Tenía tres apuntando hacia delante y una hacia atrás, todas lo bastante fuertes como para rasgar la dura piel o para hender el blando vientre de otro dinosaurio. Con su poderosa cola, podía dar furiosos golpes a cualquier otro osado depredador que se acercase para atacar a sus crías. Un ligero roce de esta cola, con más de 50 huesos, era suficiente para derribar al atacante, como si hubiera recibido el golpe de una maza. Un macho podía usar la cola para derribar a un rival en una pelea por una hembra durante el cortejo nupcial. Medía de 11 a 12 metros de longitud. Vivió hace 140 millones de años, al finales del período Jurásico, en Norteamérica, África, Australia y posiblemente China.


www.duiops.net

Aliwalia



De Wikipedia, la enciclopedia libre

Aliwalia
Rango fósil: Triásico superior
Estado de conservación
Fósil
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Superorden: Dinosauria
Orden: Saurischia
Suborden: Sauropodomorpha
Infraorden: Prosauropoda
Familia: Riojasauridae
Género: Aliwalia
Galton, 1985
Especie: E. fortis
Sinonimia

Aliwalia (“de Aliwal”) es un género representado por una única especie de dinosaurio prosaurópodo riojasáurido que vivio a finales del período Triásico, hace aproximadamente 227,4 entre 209,6 millones de años, en el Carniano y Noriano, en lo que es hoy Sudáfrica. Fue descubierto en 1985, en la Formación Elliot por Peter Galton,y clasificado como un herrerasáurido gigante, de alrededor de 8 metros de largo, actualmente sus restos han sido referidos al prosáuropodo Eucnemesaurus.

Hallan a nuevo pariente del Velociraptor

martes, 6 de abril de 2010

Fósil del Linheraptor exquisitus (Foto: David Hone)

El esqueleto del Linheraptor esquisitus está casi completo y perfectamente conservado.

Una nueva especie de dinosaurio raptor, un pariente del famoso Velociraptor, el carnívoro emplumado que vivió hace unos 167 millones de años, fue descubierto en Mongolia.

El ejemplar, que según los investigadores está "excepcionalmente bien conservado", fue bautizado Linheraptor exquisitus, y es uno de los esqueletos más completos que se han encontrado en la región.

El fósil fue descubierto por un grupo de estudiantes de postgrado de las universidades George Wahington, en Estados Unidos, y la de Londres.

Tal como explican los científicos, el Linheraptor pertenece a la familia de los dromeosáuridos, "largartos voladores", los dinosaurios terópodos que vivieron en el periodo Cretácico Superior y que reinaron la Tierra durante unos 100 millones de años.

Además del Linheraptor y el Velociraptor, los terópodos incluyen también al famoso carnívoro Tyranosaurus rex y a algunas aves modernas.

Los estudiantes estaban llevando a cabo un proyecto de campo en la región cuando hallaron al ejemplar en la región de Mongolia Interior, administrada por China.

Ágil y veloz

Tsaagan mangas, pariente del Linheraptor (Gráfica: Nick Frankfurt)

El Tsaagan mangas, descubierto en 1993, es una especie muy cercana al nuevo Linheraptor.

"Vi la punta de la garra que sobresalía en la pared del acantilado y me quedó totalmente sorprendido al encontrar que todo el esqueleto estaba enterrado en la profundidad de la roca" expresa Jonah Choiniere, uno de los investigadores de la Universidad de Londres.

"Este fósil nos brindará mucha información sobre la evolución de los esqueletos en el grupo que incluye al Velociraptor" agrega.

El ejemplar, que mide unos 2,5 metros de largo y pesa 25 kilogramos, fue descubierto en la formación de Wulansuhai durante una expedición de campo de los estudiantes en 2008.

Se cree que el Linheraptor pudo haber sido un depredador muy veloz y ágil que se alimentaba de pequeños dinosaurios cornudos vinculados al Triceratops.

Igual que otros dromeosáuridos, el Linheraptor tenía garras grandes y muy curvadas en las patas, las cuales pudo haber utilizado para atrapar a sus presas.

Los científicos afirman que el nuevo ejemplar pertenece a una especie más relacionada a otra recién descubierta llamada Tsaagan mangas.

El cuello y cabeza del esqueleto de un Tsaagan fueron descubiertos en Mongolia en 1993. Y tras estudiar el cráneo de este ejemplar se dedujo que esta especie era más primitiva que el Velociraptor.

"Siempre quise descubrir un dinosaurio desde que era niño y nunca me di por vencido" expresa Michael Pittman, otro de los investigadores de la Universidad de Londres.

Cráneo del Linheraptor exquisitus (Foto: Jonah Choiniere)

El Linheraptor fue hallado en Mongolia Interior.

"Es increíble que mi primer descubrimiento fuera el de un pariente del Velociraptor. Mi tesis es sobre la evolución y biomecánica de las colas de dinosaurio, pero los dinosaurios carnívoros son mis favoritos y mi especialidad", agrega.

Lo único que diferencia a Linheraptor de otros dromeosáuridos es un hueco triangular frente a la órbita ocular, la llamada fenestra antorbital, un espacio en el cráneo que habrían ocupado los senos nasales.

En la nueva especie este hueco triangular está dividido en dos cavidades, una de las cuales es particularmente grande.

Los investigadores creen que ahora, con el esqueleto de la nueva especie, podrán reconstruir una serie de cambios evolutivos dentro de la familia de los dromeosáuridos.

"Éste es un fósil verdaderamente hermoso y documenta una etapa de transición en la evolución de los dromeosáuridos" expresa el doctor Xu Xing, profesor del Instituto de Paleontología y Paleoantropoligía de la Academia de Ciencias de China.

El Velociraptor que devoró al Protoceratops

Velociraptor devorando al Protoceratops (B. Booth)

La impresión gráfica del momento en que el Velociraptor devoraba al Protoceratops.

Científicos descubrieron el fósil de un dinosaurio Velociraptor con los dientes enterrados en otro enorme dinosaurio herbívoro, un Protoceratops.

El hallazgo, encontrado en Bayan Mandahu, en la región de Mongolia Interior, administrada por China, incluye fragmentos fósiles de los dientes del Velociraptor junto con huesos cicatrizados del enorme protoceratópsido cornudo.

La forma de los dientes del depredador corresponde con las marcas encontradas en los huesos del herbívoro, lo que sugiere que el Velociraptor se alimentó de la carroña de su víctima.

El descubrimiento, afirman los científicos en la revista Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology (Paleogeografía, Paleoclimatología, Paleoecología), apoya la evidencia de que los dinosaurios depredadores cazaron y devoraron a sus parientes herbívoros.

El hallazgo también confirma la teoría presentada con otro famoso fósil descubierto en 1971 el cual muestra a un Velociraptor y a un Protoceratops aparentemente en posición de combate y con ambos dinosaurios muertos al mismo tiempo.

Alimento común

En el registro fósil la evidencia de la alimentación de los dinosaurios terópodos, como el Velociraptor y el Tyrannosaurus rex, es escasa y el fósil de 1971, conocido como "dinosaurios en combate", es el ejemplo más claro que potencialmente ilustra esa conducta.

Maarcas de mordida en el hueso del Protoceratops

Las flechas indican las marcas de mordida en el hueso del Protoceratops.

Los paleontólogos continúan debatiendo ese fósil y muchos científicos consideran que sí es posible que los dos animales se mataran entre sí.

La garra del Velociraptor quedó conservada en la región de la garganta del enorme Protoceratops, que al parecer está mordiendo el brazo derecho del dinosaurio depredador.

Pero también es posible que el Velociraptor no se alimentara de forma regular de protoceratópsidos.

Según algunos científicos, el fósil de los dinosaurios en combate podría representar un encuentro fortuito entre las dos especies que escaló y se convirtió en una pelea.

Ahora, sin embargo, el nuevo fósil parece descartar esta posibilidad.

El hallazgo ofrece más pruebas de que el Velociraptor sí se alimentó de forma regular de Protoceratops, tanto de la carroña de los animales ya muertos o cazándolos activamente.

Tal como explicó a la BBC el doctor David Hone de la Academia China de Ciencias en Pekín, quien llevó a cabo el descubrimiento y analizó los huesos, "las marcas estaban en y alrededor de partes de la quijada".

"El Protoceratops probablemente pesó mucho más que el Velociraptor y tenía muchos músculos que servían de alimento".

Carroña o caza

"¿Por qué morder las quijadas, donde obviamente no hay mucho músculo? Si el depredador las mordió tan fuerte que rasgó el hueso y perdió dientes fue porque no había mucho qué morder en otras partes del cuerpo", agrega.

Dientes de Velociraptor

La forma de los dientes del Velociraptor corresponde a las marcas en los huesos.

"Es decir, todo indica que se trató de carroña, porque si no el animal se hubiera alimentado primero de las caderas y tripas y no de las mandíbulas".

"El fósil de los dinosaurios en combate sugiere que hubo depredación. Si combinamos los dos fósiles tenemos clara evidencia de ambas conductas", expresa el doctor Hone.

"Los animales como el Velociraptor probablemente se alimentaron de animales como el Protoceratops de forma regular, posiblemente tanto de su carroña como cazándolos", agrega el científico.

Esta conducta es similar a la de muchos depredadores modernos, como casi todos los carnívoros vivos como leones y chacales que llevan a cabo ambos comportamientos.

"Es una cuestión de grado", dice el doctor Hone.

"Los leones en su mayoría cazan, los chacales por lo general comen carroña".

Sobre esta base, el nuevo fósil confirma lo que muchos investigadores han sospechado desde hace tiempo sobre los dinosaurios depredadores como el Velociraptor y la forma como interactuaron con sus parientes herbívoros.

"Incluso los depredadores más "esmerados" no hubieran rechazado una comida gratuita si se encuentran con un animal muerto con unos pocos trozos de carne todavía adheridos", señala el doctor Hone.

"Y con este fósil, todo parece indicar que fue así", agrega el científico.