Nikola Tesla ( IV )

lunes, 22 de junio de 2009

9. El primer Bote RC (a Control Remoto)

En septiembre de 1898 Tesla sorprendió al público asistente a la Exhibición Eléctrica llevada a cabo en el Madison Square Garden de Nueva York, al presentar el primer bote del mundo conducido por control remoto, usando su sistema "Teleautomático" o "potenciado-a-mente". Todas las noches de la semana que duró la exhibición Tesla controló a distancia un bote acorazado-con-hierro de 3-pies de longitud haciendo una variedad de maniobras. Para demostrar la simplicidad de su operación, Tesla invitó a voluntarios del público a operar los controles. A este invento se le concedió la patente 613.809. Su meta era vender un submarino operado de manera similar para que la Armada de los Estados Unidos lo utilizara en su guerra contra España. Tesla se oponía a la guerra y creía que su invento ahorraría muchas muertes innecesarias. La Armada no se mostró interesada.

Tesla usufructuó su fama y la cobertura que hacía la prensa de sus actos para intentar convencer al público sobre la necesidad de que la Armada use su invento. El anuncio escrito de Tesla promoviendo su submarino "potenciado-a-mente" y sus respuestas en las convferencias eran demasiado fantásticos, aún para el sensacionalismo de la prensa de aquel entonces. Como consecuencia, Tesla fue criticado por algunos periódicos, y muchos periodistas lo catalogaron como frívolo y buscador de titulares en primera-plana. De todos modos, las actividades de Tesla eran de interés público. A medida que pregonaba planes cada vez más ambiciosos, la prensa lo empezó a tomar con escepticismo.

Tesla continuó con su proyecto tendiente a vencer a Marconi en el establecimiento de un sistema de comunicación inalámbrico, al igual que uno de distribución global de potencia eléctrica. Nuevamente se enfrentó a problemas financieros hasta que un amigo adinerado le prestó $10.000. Tesla construyó un oscilador de alta-frecuencia que generaba 4 millones de volts, pero las chispas que producía eran demasiado grandes y violentas para su laboratorio de Nueva York. Necesitaba más espacio.

10. Hacia Colorado

Leonard E. Curtis, un ex-abogado de Westinghouse asociado con la Colorado Springs Electric Company, lo invitó a trasladarse a Colorado. Le prometió el uso de un terreno ubicado al este de Colorado Springs y toda la electricidad necesaria. John Jacob Astor, propietario del hotel Waldorf-Astoriar donde Tesla vivió y cenó durante varios años, aportó los $30.000 necesarios para hacer la mudanza y construir el laboratorio.

Tesla arribó a Colorado Springs en mayo de 1899. En tres meses construyó un laboratorio completo con una torre y mástil cubierta por una esfera de cobre de 3-pies que medía 200 pies de altura. También erigió un oscilador de alta-frecuencia gigante, que Tesla bautizó "transmisor de potencia". Este transmisor incorporó un transformador resonante diseñado para excitar a la tierra eléctricamente, y optimizado para una transmisión de energía inalámbrica a distancias máximas. Tesla debió cargar toneladas de equipamiento desde Nueva York, y para hacerlo utilizó numerosos asistentes.

Usando un receptor conectado a la tierra para manejar los efectos de la gran cantidad de descargas lumínicas que ocurrían en la región diariamente durante el verano, Tesla arribó a una conclusión terminante. Estaba seguro de que la tierra estaba rellena con cargas de fluido eléctrico. Creyó entonces que cuando la electricidad es perturbada por descargas eléctricas repetidas, ocurrentes a intervalos de tiempo adecuados, podían producirse ondas eléctricas de baja-frecuencia resonantes de tremenda magnitud.

Tesla produjo efectos de resonancia similares en sus circuitos eléctricos. Pensó que podía causar ondas resonantes en la tierra con sus descargas de alto-voltaje. También sostuvo que estas ondas podían suministrar grandes cantidades de energía eléctrica que podría ser distribuida y conectada por todo el mundo.

La prueba inicial nocturna de su transmisor fue exitosa. Del mástil surgieron rayos lumínicos de 135 pies de extensión, y los estallidos relampagueantes se escucharon a 15 millas del lugar. Luego sobrevino el silencio y la oscuridad.

Al principio, Tesla creyó que sus asistentes habían apagado la energía. Luego de cerciorarse que no era este el caso, telefoneó a la compañía eléctrica para solicitar que restablecieran su energía. Le respondieron entonces que su experimento había destruido su generador. Todo Colorado Springs estaba a oscuras. Un generador standby devolvió la luz a la ciudad, pero a Tesla le dijeron que sólo restablecerían su servicio eléctrico una vez que reparase los daños causados a su generador.

Una tarde, al conectar el receptor de monitoreo a tierra para escuchar tormentas distantes, Tesla escuchó tres pulsos en una rápida sucesión. Sabía que estos sonidos no eran característicos de tormentas, y declaró que debían tener un origen extraterrestre. ¡Luego aseveró que las señales provenían de Marte!

El 7 de Enero de 1900 Tesla se trasladó nuevamente a Nueva York. Había gastado $100.000 en tan sólo 8 meses y estaba en bancarrota. Su plan era retornar a Colorado para conducir experimentos adicionales, pero jamás logro restablecer sus finanzas.

Durante su estancia en Colorado, Tesla realizó numerosos experimentos, y aprendió mucho de ellos. Sin embargo, no hay evidencias de que haya tenido éxito en transmitir una cantidad de potencia significativa a largas distancias sin usar cables.

Tesla fue ridiculizado por los periodistas al llegar a Nueva York, especialmente por su declaración sobre las señales extraterrestres. Poco tiempo después, escribió un artículo fantástico en una revista de metafísica titulado "El problema de aumentar la Energía Humana", que poco aportó a la credibilidad del público, si bien no hacía predicciones descabelladas. En una parte del artículo hacía referencia a sistemas de "radar" que se desarrollaron luego 40 años más tarde.

Durante este período, Tesla patentó diversos inventos relacionados con el uso de técnicas cryogénicas para la transmisión subterránea de altos voltajes. Estos inventos anticiparon los dispositivos desarrollados en la década del '70 en todo el mundo.

11. El Proyecto Wardenclyffe

Tesla necesitaba obtener dinero con urgencia para lo que sería su proyecto más ambicioso: una torre gigante y un laboratorio en el cual planeaba establecer una comunicación mundial inalámbrica. También pensaba refinar sus planes para construir un sistema de distribución de potencia eléctrica. Ni Westinghouse ni Astor quisieron aportar el dinero necesario. J. Plerpont Morgan le proveyó $150.000 para construir la torre y los otros dispositivos necesarios en Wardenclyffe, Long Island, a cambio de controlar las patentes que Tesla aún conservaba.

Si bien Tesla aspiraba a una torre más alta, las finanzas disponibles alcanzaban para construir una de 187 pies de altura, con una cúpula hemisférica de 68 pies de diámetro. En diciembre de 1901 el proyecto Wardenclyffe aún estaba en construcción cuando Marconi logró enviar señales telegráficas inalámbricas a través del océano Atlántico usando un equipamiento mucho más simple que el propuesto por Tesla, quien acusó a Marconi de violar varias de sus patentes. De cualquier modo, el plan de Tesla se tornaba cada vez más extravagante.

Pronto, una escalada de precios y su diseño demasiado ambicioso hicieron que fuera posible concretar el proyecto Wardenclyffe según lo planificado. Los acreedores lo acosaban constantemente, y a pesar de sus esfuerzos, no consiguió nuevos apoyos financieros. Rumores negativos sobre el estado de sus patentes y el escepticismo con que fueron tomadas sus fantásticas predicciones le retacearon ayuda. Tesla se derrumbó moralmente.

En 1906 se detuvo por completo la construcción en Wardenclyffe por la insolvencia de Tesla. El oscilador de alto-voltaje ya se había completado pero la falta de fondos le impedía probarlo. Cuando lo hizo, sin embargo, todos los habitantes del área que comprende de Long Island a Connecticut pudieron observar los rayos en el cielo nocturno. De todos modos, jamás realizó ninguna transmisión inalámbrica desde Wardenclyffe, y tampoco pudo desarrollar su sistema de distribución de energía eléctrica.

Finalmente, en 1915 Tesla debió entregar Wardenclyffe a sus acreedores. Aquel mismo año se dinamitó la torre por su valor en chatarra. A pesar de este traspié, Tesla jamás abandonó sus ideas sobre la transmisión de potencia inalámbrica para comunicaciones globales. Coincidentemente, en el año 1915 fue propuesto para el premio Nobel, y en 1917 recibió la medalla Edison que hemos mencionado.

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